Humanización de las profesiones de ayuda

 

Todas las profesiones, desde la más compleja a la más humilde, pueden realizarse con mayor o menor calidad, dependiendo de la capacidad técnica y de la implicación personal que cada trabajador pone en su tarea. Esto es especialmente relevante en las profesiones en las que el "material" con el que trabajamos es tan delicado e importante como lo son las personas. Maestros, docentes, médicos, enfermeros, trabajadores sociales, monitores de tiempo libre,auxiliares de enfermería, integradores sociales... todos ellos tiene la gran responsabilidad de atender a personas en situación de gran vulnerabilidad, ya sea por su edad o por las circunstancias en las que se ven inmersas. Por ello, es de vital importancia que, además de un buen desempeño técnico, estas personas tengan una gran motivación por su trabajo y la capacidad de realizar dicho trabajo con una calidez humana propia de la tarea de ayuda que realizan.

 

Me gustaría contribuir a humanizar las profesiones de ayuda ofreciendo formación, encuentros, convivencias y todo tipo de actividades que contribuyan a que las personas que realizan una labor de ayuda en su trabajo cotidiano (remunerado o voluntario) lo hagan de la forma más respetuosa, cálida y empática posible. Para ello, es fundamental brindar espacios de cuidado para las personas que ejercen estas profesiones de ayuda. Creo firmemente que calidad técnica sin calidez humana es un estilo de trabajo incompleto. La experiencia y los estudios nos dicen que cuidar a quien cuida y cuidar el vínculo es vital para que el trabajo de ayuda sea realmente efectivo, respetuoso, gratificante, y capaz de hacer a la persona ayudada protagonista de su propia vida. 

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