Desarrollo Personal

 

La vida es una constante oportunidad para el crecimiento. Sin embargo, ese crecimiento requiere una predisposición, un situarse en una actitud de apertura e incluso de búsqueda de aquello que nos hace crecer. Una pequeña o gran crisis puede ser una oportunidad para el crecimiento; la expresión artística, la formación o el deporte también lo son.  La realización en nuestra profesión o la entrega de nuestro tiempo en una entidad sin ánimo de lucro. La relación con alguna persona de nuestro entorno cercano. O la simple convivencia con las personas con las que vivimos. Múltiples son los caminos y oportunidades para el desarrollo personal. Todas ellas nos ayudan a ir creciendo, aceptando lo que somos, descubriendo lo que podemos y queremos llegar a ser; y a dar pasos para hacerlo realidad.

 

Para algunas personas puede ser útil en algunos momentos de la vida un acompañamiento orientado a hacer un trabajo específico de crecimiento personal; un espacio que permita entrar en contacto con la propia experiencia, con lo que estoy viviendo en este momento, para ser más consciente de mis propias e intransferibles opiniones, creencias, valores, sentimientos, emociones... para ir así conformando la respuesta a la gran pregunta que nos acompaña y guía nuestras decisiones toda la vida: quién soy yo.

 

En mi consulta pretendo ofrecer un espacio de escucha y acompañamiento, desde la empatía, desde el no-juicio, desde el respeto a la libertad de la persona; para que desde este ser escuchada y comprendida con respeto pueda también escucharse a sí misma, reconocerse, aceptarse y decidir cuál es el camino que quiere para su vida. Un espacio seguro en el que crecer.